Este pasado jueves 29 de Noviembre asistí a la reunión Betabeers que acostumbra a realizarse mensualmente en La Salle (Barcelona) desde hace algunos meses gracias al esfuerzo de Cristian González, cofundador de Pickate .
El programa parecía interesante, durante la primera parte se hablaría sobre patrones de diseño en la plataforma Android, seguidamente presentarían un programa de colaboración con la IESE Business School para un curso práctico sobre creación de empresas, y más tarde dos empresas (Nubelo y Firstclap) presentarían sus respectivos proyectos. Pero nada más lejos de la realidad, pocas veces he sentido tan fuertemente la sensación de estar desperdiciando miserablemente mi tiempo.
Empecemos, llego puntual. El inicio se retrasa unos 10 minutos para que los que llegan un poco tarde (entre los que me acostumbro a encontrar) no se pierdan nada. Cristian se presenta y da inicio al evento, dando paso a publicidad sobre la BcnDevCon (bastante interesante, pero no apta para el estado actual de mi bolsillo), no sin antes preguntar quien ha asistido ya a algún otro Betabeers, y preguntándose en voz alta por qué siempre hay más gente nueva que repetidora.
Hasta ahí todo normal, se intenta amenizar la reunión, se publicita un evento potencialmente interesante para los desarrolladores, y de paso, si eso ha servido para financiar a Betabeers, pues mejor. Lo malo empieza con la "chicha" (allí donde uno esperaría encontrar lo mejor). El nivel de la primera charla (a cargo de Fernando Cejas) fue espantosamente bajo, nada técnico (ni a nivel ingenieril, ni a nivel de diseño): empezó definiendo lo que es una interfaz de usuario [sic], y continuó con diapositivas robadas de la web de Google, explicando datos evidentes o que se podrían encontrar con 2 minutos de búsqueda, nada de know-how, ninguna novedad, ninguna reflexión verdaderamente interesante, en definitiva, nada que valiese la pena. De hecho, yo me dormí a causa del aburrimiento que me provocó.
Se acaba la charla, el silencio súbito me despierta, justo a tiempo para aplaudir con desgana al conferenciante, agradeciéndole que acabara, claro. No me da tiempo ni a comerme la galleta que mi estómago pide ansiosamente cuando Luis Martín Cabiedes ya ha entrado en el escenario para presentar su programa de creación de empresas, me toca joderme, no quiero molestar a los demás oyentes con el ruido del envoltorio y el crujir de la galleta.
Empieza, como todos los demás, presentándose ante nosotros y explicando a qué se dedica. Un tío interesante pienso yo, debe ser buen profesor, de esas personas con las que se puede hablar de cualquier cosa, de las que uno siempre puede aprender algo nuevo.
Pero las cosas se tuercen, aunque sigo pensando lo que he comentado, él tiene otras obligaciones: hablar de ese programa... que viene a ser algo como: nuestros estudiantes pijos necesitan técnicos para que se unan a sus equipos y les monten una página web promocional ¿quien se apunta? Lo olvidaba, como es un programa formativo, nadie cobrará.
Evidentemente juegan con la idea de que, aunque no se cobre, codearse con futuros empresarios nunca está de más, aunque no lo dice explícitamente, está claro que es uno de sus ganchos. No, no se trata de crear empresas de base tecnológica, se trata de supeditar la tecnología a las ideas y propósitos de sus futuros hombres de negocio (grupo profesional que, por lo demás, nunca ha acostumbrado a innovar demasiado ni presentar ideas especialmente interesantes).
Y llega la guinda, las empresas invitadas se presentan. No me extenderé mucho, se trata de charlas descaradamente promocionales, y nada más. Entiendo que quieran aprovechar la ocasión para darse a conocer y ganarse algún que otro nuevo cliente, pero ellos también deberían entender que, a cambio de esta oportunidad que se les da, deberían aportar algo más a su audiencia. Ninguna de las dos habló sobre las tecnologías que usaban, ni los retos tecnológicos a los que se han enfrentado o esperan enfrentarse, y eso esperaba yo. Esperaba alguna charla mínimamente técnica, pues no. Solo se limitaron a decir que usaban PHP y MySql, joder, pues para decir eso, mejor que no hagan el esfuerzo, eso es lo que se usa en el 99% de los proyectos web. ¿Realmente no tenían nada más interesante que contar?
Y aquí mi respuesta para la pregunta de Cristian, las sesiones de Betabeers en Barcelona son completamente decepcionantes, falta nivel técnico y sobra humo.




